domingo, 12 de octubre de 2008

Inyectarse dolor por intravenosa

Tengo los segundos contados, los voy guardando en una cajita, mi caja de ahorros para Paris, mi caja, mi caja vacia. A veces siento que lo he tenido todo... a veces creo haber vivido ya suficiente, y entro en el conflicto de; ¿cuanto tengo que vivir para decir que es suficiente? Recuerdo cuando me perdia entre tus palabras, aún tengo la imagen de mis dias de clase con tus mensajes en la mente y mi dedo escribiendolos en mi pantalón, cuantas historias, cuantos secretos, cuanta pasión guardan todos ellos... Me gustaba adelantarte, queria ir siempre por delante de ti a pesar de que me encantaban tus iniciativas, tus ideas, las que eran solo tuyas. Quizás queria correr demasiado, quizás espere mucho de muy poco y acabamos con todo.Pero en mis segundos guardados se esconden milesimas tuyas, firmadas por ti... que te hechan de menos en la inmensidad de sus dias. Aún no he conseguido dejar de pensar como debia ser dormir a tu lado, o sentir latir tu corazón, si un beso tuyo dejase mis sentidos sin sentir, inservibles. Debo estar loca, parece que me guste sufrir... pero es mi secreto, yo te recuerdo y nadie lo sabe.

... Sal por la puerta de atrás, de puntitas y en silencio, escapa. Como en aquel sueño.