miércoles, 6 de agosto de 2008

Dulces pecados


Recuerdo mis pasos firmes hacia un desenfreno y un montón de luces con música estridente. No llevaba tacones, usé playeras y un vestido sencillo. La chica del vestido azul, me llamaron. Y perdí el sentido, y juré que no pasarias del fondo de mi vaso, pero yo quedé centimetros por debajo de el, los mismos que bajaron del contenido de mi botella. Colgada del brazo de cualquiera, trasnochando y derrochando inocencia, columpiandome en labios desconocidos, besando por besar y por no besar tus recuerdos. El parque del pecado, yo la dulce niña con coletas, tu el cabrón de los caramelos envenenados.

- ¿Quieres un caramelo?
+ ¿Sabor a que?
- A secuestro de sonrisas
+ Ponme un kg.

3 comentarios:

Miss Satriani dijo...

Locuras bañadas con sonrisas, besos sin sentido de madrugada...

saudade dijo...

A mí lléname la bolsa hasta el borde, por favor.

Tresístole. dijo...

Me echabas de menos,verdad,putilla?:)