domingo, 21 de septiembre de 2008

Con pena y sin gloria



Vuelvo a ser la chica de las carreras a las ocho menos diez, del maquillaje rapido y lo primero que encuentras en el armario, de las que ordenan el cajon de sus ideas de camino a clase y se desperezan a las nueve y media. He cambiado los colores de mi vida, he dejado el negro para ser tu niña mona y los colores simples para que me reconozcas a la luz del sol. Pero sigo siendo la misma que no encuentra su pupitre al entrar y que algun dia cree que se va a presentar en tacones y siempre acaba con los zapatos de cada dia. Vivo pegada al reloj, al calendario y al movil. Los dias no pasan tan rápido como necesitaria, el reloj me lleva la contraria y el movil me alcanza algo que la distancia me arrebata. Vuelvo a mirar por encima de los libros, a buscar las letras que me faltan para lograr entender los apuntes de física, como si de un puzzle se tratase. Practicando y perdiendo el tiempo. Justo ahora se me enciende una esperanza a esta rutina, una luz que podria encender mi corazón y recordarme a cuando era aquella pseudo-inocente casi adolescente y me moria por sus huesos y por las palabras que pronunciaba, me recorria todos los dias mil veces el camino de la M a la U y me enbobaba en la N como si fuese mi letra favorita.
Ahora tu me atontas por las noches, consigues que me duerma sin pensar que no estoy donde querria, y me tratas como hacia mucho no lo hacia nadie... Extraño. Tu nunca fuiste así y en cambio ahora... me confundes las 24h del dia y eres mi segundo protagonista en la historia de mierda a la que estoy sometida hasta navidades. Pero estamos en las mismas, estas igual de lejos que lo que extraño, y no puedo evitar hechar de menos tus sonrisas con mirada de niño travieso, juro ser capaz de enloquecer por una más. Pero tengo que negarmelo, tengo que buscar alguien que me acompañe de camino a clase, alguien que este realmente a mi lado y no a todos esos kilometros que solo me hacen llorar. Tengo que encontrar alguien como tu pero que sea cercano, alguien que me regale esa sonrisa unas 25 veces en media hora, con sus cinco minutos de descanso para besarnos. Pero para que mentirnos, siempre me gustó que al pasar a tu lado todas las miradas confesasen envidiarnos por estar juntos, aunque eso no fuese cierto, me gustaba oir los cuchicheos sobre ti y de mi, me gustaba acompañarnos a casa y pasar las horas muertas en nuestra mesa redonda bebiendo, fumando y contandonos que haciamos en nuestra ausencia mutua, como perdiamos los segundos hasta poder contar los minutos para volver a vernos. Y aunque no solo te hecho de menos a ti, con quien me gustaria estar hablando o simplemente escuchando reir es a ti y solo a ti.
Si no me mata la rutina lo hará la distancia. Una fusión fatal.

5 comentarios:

Someone exactly like you. dijo...

No te lo prohibas.Vuélvete loca.Todo lo que puedas +1.

Qué mas da :)

maRiina dijo...

no dejes que la rutina arruine parte de tu vida.

Ya ha arruinado a mucha gente..

Heartineruption dijo...

La vida es esperar momentos y ¿qué mejor que esperarlos por una persona que quieres? Disfruta cada abrazo, cada silaba que pronuncien sus labios.

saudade dijo...

Despégate del reloj y la tristeza y serás la mujer de mi vida
^^!

Calypso dijo...

Mis dias tampoco pasan tan rápido como necesitaria...